lunes, 10 de octubre de 2011

ASISTENCIA TÉCNICA

EL CUADRO DE DIÁLOGO SE DESPLEGARÁ EN UNOS SEGUNDOS
LE INFORMAMOS QUE LA CONVERSACIÓN PUEDE SER GUARDADA PARA FINES COMERCIALES
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PRÓXIMAMENTE


martes, 9 de agosto de 2011

ANUNCIOS CLASIFICADOS 3


Se solicita urgente y ansiadamente unos ojos de crepúsculos palpitantes, unos labios procreadores de pétalos enverbados, unas manos de violines tornasol, y unos muslos que canten como cenzontles en la primavera de mis dedos. El responsable de este anuncio está tiritando de soledad.
Se pagará al contado, con suspiros depositados en la alcancía de la luna.

viernes, 5 de agosto de 2011

UNDÉCIMA LEY DE SUSPIROS DEL ESPANTAPÁJAROS

El mejor lugar para esperar a una Ella es en un precipicio.

martes, 2 de agosto de 2011

ADIVINANZA

¿A qué sabe el topacio líquido?
¿el acero enmielado?
¿la luna condensada?
¿el ámbar humeante?
¿el fragor de las pleamares?
¿los orgasmos de las alboradas?

Al beso de una Ella.


¿Y la nada preñada de eternidad?

A las noches solitarias, esperando incesantemente por Ella.

jueves, 28 de julio de 2011

XC

Sólo le bastó cerrar sus ojos y recordarla para saberlo. Las demás estaban hechas de barro y agua; eran míseras, grises y pedestres. Ella estaba hecha de alboradas y gotas de rocío. Y era inmensa.

domingo, 24 de julio de 2011

POSADA

Estés donde estés, hagas lo que hagas, toques lo que toques, guárdame.
Mírame.
Suspírame.
Tócame.

Ampárame.

No pienses, no dudes, no mires más allá.
Sólo siénteme. Sólo siéntete. Sólo siéntenos.
Ahí estamos, en ese horizonte, en esa luna, en ese destello. En ese quizás que por serlo ya es eterno.
Nos miramos con los dedos, nos escuchamos con los suspiros, nos besamos con los ojos.
No sabemos de huellas, de contratos o de augurios. Sólo sabemos lo que desconocemos de ambos. Eso que nos hace acercarnos aún más.

Recréame en tu almohada.

Horádame los porvenires.

Sueña con las rosas de mis manos. Desgrana sus pétalos en tus labios.

Hazle espacio entre tu blusa a la esponja de mi lengua.
Permite que mi jilguero se cuele entre tu falda.
Cede ante la embestida de los corceles que me arredras en el corazón.

Siente mi alondra impregnando de miel tu espalda.

Úngete con la pulpa de mi pomelo.

Acúname con tu respiración agitada.

Haz de tus dedos carabelas para mi mar.
Convierte tu boca en fauces.
Suda la tintura para nuestro lienzo.

Déjame desgranar el almíbar de tus labios.
Paladear las almendras de tus pechos.
Cubrirte el vientre de orquídeas radiantes.
Revolotear mis mariposas en tus muslos.
Colmarte de luciérnagas envuelto entre tus piernas.

Simplemente,
Acaríciame.
Abrázame.
Átame a ti.

Muere conmigo por ti.

Sé mi Posada.

Ya no quiero caminar sin dirigirme a ti.

E.





viernes, 15 de julio de 2011

DÉCIMA LEY DE SUSPIROS DEL ESPANTAPÁJAROS

Nunca falla: si puede saborear las metáforas, seguro puede volar con los ojos cerrados.

LXXXIX

Ella lo leía agazapada, en silencio y cubierta de suspiros. Él no lo sabía pero estaba seguro que con un “no te vayas”, un “déjame conocerte” o un “aquí sigo”, ese Oasis hubiese germinado en un paraíso.

lunes, 11 de julio de 2011

PARAÍSO

Se alojan bordeando el valle almendrado, muy cerca de la blanda caracola de mármol.

Semejan espigas de amaranto y tallos de fieltro.
Veleros inhóspitos encallados en altamar.
Hogazas de pan fresco.
Criaturas absortas de alcanfor esponjoso.

Revolotean mariposas en sus fronteras.
Acumulan crepúsculos en sus pliegues.
Engullen desvelos y búsquedas en sus silencios.

Soy lo que sus estremecimientos me incitan.
Lo que sus racimos me serpentean.
Lo que sus golondrinas me desvelan.

Nacieron para ser preñados de mis palomas,
encerados con mis constelaciones,
redescubiertos en mis vigilias.

Sean mis ojos frazadas para su incesante sed,
mis dedos enjambres de ámbar para sus campanas
y mis labios cisnes que se sumerjan en su oleaje de alquitrán.

Quiero surcar su desfiladero
descifrar sus estrellas,
estrujar su espuma,
sorber sus vahos,
embriagarme de su trigo,
acunar sus veredas,
retozar en su ciénaga
desflorar sus frutos,
paladear su pulpa
embadurnarme de sus rocíos,
y verterles mi polen espumoso.

Son ninfas nocturnas.
Duraznos palpitantes.
Corceles que resguardan una rosa enmelada destinada a endulzar mi lengua.

Los muslos de Ella.
El paraíso donde sueño residir eternamente.

jueves, 7 de julio de 2011

LXXXVIII

Se metió las manos al bolsillo y susurró al viento: “Asómate a la ventana y posa tus ojos en ese beso que la luna llena le prodiga al cielo constelado. Allí te espera mi mirada.” Entonces, invocó el nombre de Ella.

miércoles, 6 de julio de 2011

NOVENA LEY DE SUSPIROS DEL ESPANTAPÁJAROS

Mientras más pasa el tiempo, los recuerdos adquieren más un sabor a felicidad. Sobre todo con las ausencias.

miércoles, 29 de junio de 2011

LXXXVII

Él, que la sangre le hervía con las injusticias, se dedicaba desde su humilde trinchera a tratar de mejorar el mundo. Ella, que se armaba de enterezas y esplendores para defender su esencia, se dedicaba desde su alcoba a enamorarlo. Y así, pasaban los días. Hasta que por fin amanecerían juntos.

viernes, 24 de junio de 2011

UN ABRAZO

Dentro de mí, acurrucado en una pleamar de ruinas humedecidas, alguien espera.

Tiene el pelo encrespado de pájaros, las manos enmadejadas de canicas y los pies desnudos de mapas.
Está envuelto en una frazada de musgos y cenizas. Tirita huérfano de estrellas.

Está ahí porque no entiende de relojes tenaces, ni de rutinas enlutadas, ni de tréboles amargos.
Sólo sabe de ciruelas y mariposas.

Aunque Él custodia celosamente luciérnagas, pulpas y campanas
a su lado se acumulan bocanadas de lirios abatidos y vahos de sueños amedrentados.

Mira a su alrededor.

Todos le exigen que engulla joyas y calendarios
que transpire anteojos y oficinas
que mude de dientes y huesos
para ser un hombre.

Pero Él no los entiende
y mejor decide esconderse.

Porque
Él es tan sólo un niño
que, aunque nadie se lo ha prometido,
espera silente
por un abrazo de Ella.

miércoles, 22 de junio de 2011

LXXXVI

Esta vez se decidió. Se agazapó y la miró a lo lejos. Al verla cerca, saltó sobre ella y le ordenó: “Alto ahí, ¿tus labios o mi vida?”

lunes, 20 de junio de 2011

FRAGMENTOS DE UNA NOVELA INCONCLUSA II

Ya no existía espacio para la duda. Ella ya se había convertido en su fuerza motriz, en su medida de placer, en un fósforo para su cuerpo.

Él la leía y se entusiasmaba, la veía y se excitaba, decía su nombre y se rehacía.
Eran los ojos de Ella fauces de esplendor, eran sus labios trampas del tiempo, era su cuerpo un reto a la exquisitez.
Un augurio de paraíso.
Un resquicio de júbilo.
Un vicio redentor.
Una amenaza a los sentidos.
Ella se parecía a la palabra embeleso.
Él la creía a Ella fragante, cálida, habitable. Ella lo hacía a Él ávido de su aroma, hambriento de sus gestos y antojadizo de sus suspiros.

Y Él la deseaba tanto que la distancia le dolía.

Por eso cerraba los ojos y la sentía cerca. Apretaba los labios y los depositaba en la curvatura de su cuello. Oprimía los puños y sus manos se enredan en la cascada de su cabello, se deslizan suavemente por su nuca, navegan por el mar de su piel blandiendo su cintura y acercando sus caderas al cuerpo palpitante de Él.
Se ponía un dedo los labios y le devoraba la boca.
Se tocaba el pecho y se estremecía al sentirle los pezones.
Colocaba su mano en su montículo íntimo y era capaz de entrar, suave pero decididamente en Ella.

Abría los ojos y, a pesar de su soledad, sonreía.
Él estaba seguro de que algún día, tarde o temprano, amanecería a su lado.

jueves, 16 de junio de 2011

OCTAVA LEY DE SUSPIROS DEL ESPANTAPÁJAROS

Los deseos se revelan en el cuarto oscuro de la noche.

miércoles, 15 de junio de 2011

LXXXV

Arrellanado en el alféizar de su ventana, despojado de premuras y responsabilidades, miró absorto lo que la primavera le había hecho a los tulipanes.
Sin darse cuenta, suspiró.
Y se soñó floreciendo en las manos de Ella.

viernes, 10 de junio de 2011

BAILAR PEGADOS

Los ojos de Ella se lo sugerían a gritos.
Él caminó hacia Ella sintiendo florecer lirios en su vientre.
Llegó.
Sonrió.
Y omitió palabras. Él sabía que hay ocasiones, momentos fragantes y enlunados, que todo lo que hay que decir debe decirse en silencio. Con el lenguaje de las palpitaciones.
La tomó del talle y entrelazó suavemente los dedos de su mano izquierda en los de la mano derecha de Ella.
Acercó su pelvis a las caderas de Ella con la misma delicadeza con la que la espuma del mar se condensa en la arena: sabiendo que ese es su destino.
Su pecho sintió el júbilo exuberante de los pechos erizados de Ella.
Se miraron con destellos azulados para preñar de suspiros sus pestañas.
Los labios se les empapaban de ansiedades.
Las manos les sudaban vísperas.
La piel estaba humedecida de su cercanía.
Y entonces, comenzaron a bailar.

No supieron de ritmo o compás. Sólo de armonía y comunión. De magia.
Tejieron olas en el aire.
Compusieron himnos con los pies.
Escribieron filosofías de estremecimiento.
Se respiraron,
Se cobijaron,
Se ahuyentaron del mundo.
Bailaron pegados.

Así, toda la noche,
hasta que Él cerró los ojos para dormir
sin soltar de sus manos la fotografía de Ella.

miércoles, 8 de junio de 2011

ANUNCIOS CLASIFICADOS 2

Tiene ojos de sendero, labios de porvenir y manos de vergel. Sus palabras guarecen suspiros. Su nombre invoca alegrías. Aún distante, aún lejana, aún en silencio, desnuda, acaricia y excita.
Si la ven, díganle que me extravié en su recuerdo.

lunes, 6 de junio de 2011

DESPEDIDA A LA MELANCOLÍA

Llegó sin saludar y está partiendo sin despedirse.
Me mira con indulgencia, da la espalda y camina lánguidamente;
impasible.
Lleva entre sus garras cenizas de mis fragores,
escombros de mis suspiros,
restos de mis entrañas aún trémulas.
Un hilito de mi sangre le mana de sus labios.
Yago en un rincón sombrío, con las manos rodeando mis rodillas y la cabeza hundida,
desarmado de cóleras,
desvestido de crepúsculos,
despojado de primaveras,
desguarnecido de constelaciones
desollado de alas.
Pero la miro alejarse y le sonrío victoriosamente
con la sonrisa de quien sabe
que volverá a ser derrotado por Ella.

E.